viernes, 3 de septiembre de 2010

Empíreo.

Vi esa noche la luna llorar por amor, te miró, te encontré entre la realidad y la ficción oscilando entre la luz de la luna y la amarilla del sol, todo es invisible, todo es parte, una parte es todo, en todas partes, y otra vez esa eterna noche que cae sobre tu regazo, y ese cosmos danzar, mirar al sol sin arrugar los ojos, la luna en su esplendor llenita de amor, tú, un bosque de cuerpos derramándose, frente a mis ojos, señalando un firmamento sin estrellas, se asoma el viento, buscando consuelo, entre los brazos de la luna, revolviendo tu cabello, buscando quien lo cubra, desnuda, superficial, frívola y azul, la luna te quiere amar. Demasiado tiempo, mucha agua bajo el sol, refleja su locura y su sexo, derrama en tus ojos su esencia y candor…

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