Para los que no leyeron esta entrada en mi antiguo blog, aquí va de nuevo.
Ayer en la noche estaba en mi recamara leyendo un libro, me levante por un vaso de agua y vi las lucecitas de mi laptop encendidas, así que decidí ver quien estaba conectado y de pasada checar mi facebook, me senté en la sala y mi hermana detrás de mi encendió la televisión, sintonizo un canal y apareció en grande las letras “El Clon”, si, efectivamente hoy hablare de un tema muy polémico, o no tanto, las Telenovelas Señores, así es, esos lapsos de bobada de una hora que han infestado la televisión, no solo mexicana, sino colombiana, peruana y para que continuo con la lista, las novelitas, han inundado la televisión con sus besos y arrumacos, accidentes automovilísticos y sirvientas.
En lo personal me dan asco, yo casi no veo televisión, mi televisión se reduce a un par de programas en MTV y es todo. Creo que son repulsivas, y banales, creo que deberían ser para niñas, además tienen un erróneo sentido de la realidad.
He visto un par de emisiones de una u otra telenovela, y mis preguntas más frecuentes, son: ¿Por qué lo mato? ¿Quién es ella? ¿Es buena o mala? A lo cual mi hermana responde, “!ya cállate! ¡Nunca vez telenovelas y cuando las ves, quieres que te las cuente! Ella tiene razón, no entiendo como el entretenimiento televisivo se ha degradado al punto de que las dichosas telenovelas sean las que tengan más audiencia, así como los programas “basados en hechos reales” como “La rosa de Guadalupe”, etc.
Acéptalo, tú, sí, tú gorda, tú sirvienta, tú pobre, jamás encontraras a un buenote millonario que se enamore de ti y que te saque de pobre. La mayoría de las telenovelas se basan en el mismo patrón o trama, ya saben, la pobre que conoce al guapo rico y se casan, pero el camino siempre tropezado por alguna mujer con malas intenciones que te quiere quitar del camino. Claro siempre pasando por accidentes automovilísticos, pérdidas de memoria, cegueras, estúpidos malentendidos sin sentidos, complots y un sinnúmero de obstáculos para lograr el final tan esperado; la boda.
En México la primera telenovela apareció en 1958, la cual se llamaba “La senda prohibida” y desde entonces televisa, cuna de porquerías y producciones mediocres y triviales ha producido más de 600 telenovelas, háganme el favor, y todas con la misma trama.
En si las telenovelas sabemos que son ficción, así como las películas y demás programas y porque no decir, que estamos cansados de la ficción, así los canales televisivos han optado por producir los ya famosos y controversiales Reallity shows los cuales en mi opinión correrán con la misma suerte y destino de las telenovelas, se volverán monótonos y aburridos. Pero creo que la ficción de las telenovelas, que se tratan de “basar en hechos” no decir imposibles, pero han logrado sacar a muchas jovencitas y niñas de la realidad, así como robarles su originalidad e individualidad.
Ya no quiero hablar de esto porque ya me dio asco.
Quiero comentarles un dato curioso, el colmo de todo esto, y con el quiero cerrar, quiero agradecer a mi madre por contribuir con estos comentarios, pero también y especialmente; a mi padre, si, es telenovelero por convicción y de corazón :D y no me avergüenzo de él, para nada, me ha tocado estar viendo el futbol y él se sienta a mi lado y me dice dulcemente: “gordis, cámbiale, ya va a comenzar mi novela”.
¿entonces no me casare con la sirvienta ardiente que he salvado en la calle de una explosion y la he traido a vivir a mi extremadamente lujosa mancion?
ResponderEliminarNO Nati, olvidalo.
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